El diminuto Fiat Topolino dejó de lado su imagen de cuadriciclo urbano para convertirse en un vehículo de “carreras” que mezcla diseño retro, espíritu deportivo y mucha personalidad.
El Fiat Topolino es uno de los modelos más pequeños de la marca italiana. Pertenece a la categoría de cuadriciclos ligeros, por lo que está sujeto a restricciones de peso, dimensiones y prestaciones. Sin embargo, esas limitaciones no fueron impedimento para convertido en un proyecto llamativo.
El resultado son dos prototipos desarrollados por GFG Style, un estudio de diseño fundado por exintegrantes de Italdesign. Bautizado como Top.L (Love) y Top.J (Joy), ambos reinterpretan al pequeño Fiat desde puntos de vista diferentes: el primero apuesta por una configuración deportiva descapotable, mientras que el segundo busca ofrecer espacio para cuatro ocupantes.
Por ahora, no se anunciaron planes para llevarlos a producción, aunque la compañía dejó abierta la puerta a nuevos proyectos de este tipo. Siendo así, este Topolino podría ser apenas el primer capítulo de un programa para explorar el lado más creativo del automóvil.
Un Fiat Topolino al mejor estilo de un carro de carreras
El Top.L es probablemente el más llamativo de los dos. El prototipo abandona buena parte de la carrocería original del Topolino y reemplaza el techo y la cabina por un pequeño parabrisas envolvente, creando una silueta que recuerda a los deportivos clásicos de competición. Tampoco hay puertas convencionales y en su lugar aparecen estructuras de mimbre.
La inspiración más evidente llega del Porsche 550 Spyder, el pequeño deportivo que alcanzó fama mundial asociado con el actor estadounidense James Dean y que recibió el apodo de “Little Bastard”. Los diseñadores también recurrieron a faros LED de nuevo diseño con referencias al Fiat 500, además de unos llamados rines cromados multirradio. El conjunto se completa con una pintura aguamarina mate y un interior tapizado en cuero y Alcántara.
El segundo integrante de la familia es el Top.J, pensado para llevar hasta cuatro personas en una configuración bastante particular. La zona de carga fue modificada para instalar una banca orientada hacia atrás, con los pasajeros traseros prácticamente sentados sobre la parte posterior del vehículo. Además, incorpora capota de tela, puertas tubulares y una configuración abierta sin ventanas, así como una combinación de azul y verde que rinde homenaje al Ferrari 116 MM.
Lo del bólido solo queda en la apariencia. Los dos prototipos mantienen la mecánica del Fiat Topolino original con un motor eléctrico de 8 hp, acompañado de una batería de 5,5 kWh suficiente para una autonomía de 75 km. No es una máquina para romper récords de velocidad, pero sí para demostrar que la diversión al volante no depende exclusivamente de enormes cifras de potencia.
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Jessica Paola Vera García.










