Tras 44 años de historia y actividad constante, el Autódromo de Tocancipá estrena hoy su primera repavimentación total. Conozca los detalles técnicos y qué cambió en la pista.
Los directivos del Autódromo de Tocancipá inauguran oficialmente hoy la primera repavimentación integral del circuito principal del principal escenario automovilístico en Colombia. Esta histórica intervención moderniza las instalaciones que vienen operando de manera continua desde 1982, y busca cumplir exigentes normativas internacionales para el automovilismo. Dicho esfuerzo estructural devuelve al país un escenario deportivo de máximo nivel competitivo.
La decisión de actualizar la pista provino de un profundo diagnóstico técnico realizado en 2021, con estudios de deflectometría (FWD), medición del Índice de Rugosidad Internacional (IRI), inspección de drenajes y evaluación integral del pavimento. El análisis detectó fatiga superficial extrema y serias limitaciones dentro del sistema de drenaje original. Corregir estos problemas era obligatorio para garantizar la viabilidad operativa del lugar.
Juan Carlos Sánchez, presidente de la junta directiva del Autódromo de Tocancipá, afirman que este era un paso fundamental para revivir la afición por los deportes a motor en el territorio nacional. «No es solo un tema de infraestructura, sino de una apuesta clara por elevar el nivel del deporte automotor colombiano y devolverle al país un escenario de clase internacional», expresó el vocero en el marco de esta inauguración.


Autódromo de Tocancipá: la ingeniería detrás del nuevo asfalto
Para renovar la pista del Autódromo de Tocancipá, los equipos de ingeniería dedicaron 18 meses a planificar cada etapa. Una vez llegó la hora de intervenirla, los operarios fresaron entre 9 y 11 cm de la capa antigua durante 34 días de labor continua. Simultáneamente, se amplió toda la red de evacuación de aguas lluvias y se construyeron una nueva capa de 6 cm de pavimento asfáltico, y otra de rodamiento de alto desempeño entre 4 y 5 cm.
Así las cosas, la capa final requirió de 3.800 toneladas de mezcla asfáltica modificada con polímeros SBS, que abarcaron los 2,7 km del trazado. Esta formulación química soporta altas velocidades y resiste fuerzas laterales extremas y frenadas sin sufrir deformaciones peligrosas. El proceso de pavimentación tomó 36 horas, luego de controles topográficos exhaustivos y asegurar la compactación perfecta de los materiales con equipos especializados.
De esa forma se logró obtener un Índice de Rugosidad Internacional (IRI) de 1,15 en la nueva pista, igualando a las grandes pistas globales. En la práctica esto se traduce en menos vibración del carro y, por ende, mejores sensaciones de manejo. César Gómez, gerente general del Autódromo, resaltó que esto además «permite desarrollar las líneas de carrera adecuadas y lograr mejores tiempos», lo que, sin duda, mejorará el desempeño de los pilotos.


Seguridad, ecología y espacios renovados
Como resultado de esta renovación de la pista en el Autódromo de Tocancipá, se logró aumentar la adherencia de los neumáticos hasta en un 40% frente al estado anterior. También hay una evacuación de líquidos optimizada, que reduce en gran medida el riesgo de deslizamientos peligrosos ocasionados por las lluvias, o «hidroplaneo». Además, la pista es totalmente uniforme, por lo que no habrá que esquivar hundimientos o baches.
A la par de todo esto, la organización recicló 4.000 metros cúbicos de material fresado para reutilizarlos en los parqueaderos y la ampliación de las zonas de espectadores. Algo importante, es que el reciclaje de estos residuos asfálticos reduce significativamente la huella de carbono asociada al transporte de insumos de construcción nuevos. Así, el Autódromo marca un hito ambiental sin precedentes en su historia, adoptando este nuevo enfoque en sostenibilidad.
Pero ahí no paran los cambios. Una fase adicional abarcó la modernización de los accesos a pits, el paddock central y la recta de piques, y se actualizaron las vías internas de emergencia para agilizar el ingreso de ambulancias en posibles incidentes. «Tener una pista óptima permite una conducción más rápida y también más segura. Seguimos trabajando día a día para mejorar las condiciones de seguridad de pilotos, trabajadores y todos quienes nos visitan», afirmó Juan Carlos Sánchez.

Inversión multimillonaria
Culminar esta transformación del Autódromo de Tocancipá exigió un esfuerzo financiero enorme por parte de su junta directiva. Abarcando los diferentes rubros, el monto total fue de 6.400 millones de pesos colombianos, algo así como 1.600.000 dólares americanos. Tal inversión permite ampliar el calendario de actividades del escenario, que se abrirá a más competencias nacionales e internacionales, eventos corporativos, lanzamientos, ciclismo, running y estilo de vida, entre otras actividades.
El contrato de ejecución incluye un programa de seguimiento técnico con visitas de revisión trimestrales obligatorias. Especialistas monitorearán constantemente el comportamiento del pavimento para aplicar correctivos inmediatos, si surgen anomalías por el clima. De igual forma, este riguroso mantenimiento preventivo busca proteger las obras y extender su durabilidad operativa por muchas décadas más.
En palabras de César Gómez, con esto esperan un resurgir del automovilismo en Colombia y un impulso importante para el motociclismo y el ciclismo en el país, al tiempo que se abren más oportunidades para otros sectores económicos y de negocios. «Queremos ser una plataforma de exhibición y experiencia para el deporte, la cultura, el entretenimiento y la tecnología», concluyó el gerente del Autódromo.

El renacimiento del Autódromo de Tocancipá, en cifras:
- Inversión total: 6.400 millones COP (Aprox. $1.600.000 USD).
- Longitud intervenida: 2,7 kilómetros.
- Tiempo de planeación: 18 meses.
- Duración de las obras: 34 días.
- Profundidad del fresado: Entre 9 y 11 cm.
- Grosor de nuevas capas: 6 cm de base asfáltica y 4 a 5 cm de rodamiento.
- Mezcla asfáltica utilizada: 3.800 toneladas.
- Duración de la pavimentación: 36 horas continuas.
- Material asfáltico reciclado: 4.000 metros cúbicos.
Óscar Julián Restrepo Mantilla.








