En apenas dos años y medio, Baidu y sus pares chinos superan a Waymo en viajes autónomos. Ahora lanzan su expansión internacional con precios más baratos.
En un cambio dramático en la carrera por la conducción autónoma, las empresas chinas han superado a Estados Unidos en número de servicios robotaxi. Baidu, con su plataforma Apollo Go, anunció haber completado ya 11 millones de viajes desde su lanzamiento en 2019, superando los 10 millones reportados por Waymo, la pionera de Google que inició operaciones en Phoenix en 2020.
Lo destacado de esto es que alcanzar este hito en solo dos años y medio marca un punto de inflexión: China logró lo que el gigante estadounidense tardó más tiempo en consolidar. Pero esto no es una batalla solo de cifras, empresas como WeRide y Pony.ai, también chinas, están extendiendo operaciones hacia Europa y Medio Oriente apoyadas por alianzas clave con Uber.
Mientras las empresas chinas aceleran, algunas iniciativas occidentales enfrentan serios problemas. General Motors anunció a finales de 2024 el cierre de su proyecto Cruise, después de invertir más de 10.000 millones de dólares sin lograr rentabilidad. Por su parte, Motional, una joint venture entre Hyundai y Aptiv, tuvo que pausar sus operaciones por dificultades financieras.

Factores de éxito
Dentro de los factores que explican el éxito chino se encuentran la enorme diferencia en los costos operativos. Así, un viaje en robotaxi en China cuesta alrededor de 35 centavos por milla, mientras que en EE.UU. el precio se dispara hasta 2 dólares por milla, casi seis veces más. Esta disparidad se debe en parte a la escala masiva del mercado chino, con 1.400 millones de habitantes (cuatro veces que EE.UU.), lo que permite una optimización de costos imposible de igualar en Occidente.

Además, China ha construido su ventaja sobre tres pilares fundamentales:
- Regulaciones favorables: Más de 50 ciudades chinas han implementado marcos legales que facilitan las pruebas y operaciones de vehículos autónomos.
- Cadenas de suministro eficientes: El país domina la producción de componentes clave, como baterías y sensores LiDAR, reduciendo costos.
- Apoyo gubernamental: Pekín considera los carros autónomos un sector estratégico, con subsidios y políticas que fomentan la innovación.
Así las cosas, Baidu ya no se conforma con liderar en casa: está ampliando Apollo Go hacia Hong Kong, Dubai y Abu Dhabi, con pruebas planificadas en Suiza y Turquía para finales de 2025. WeRide operará en 15 nuevas ciudades gracias a su alianza con Uber, incluyendo Arabia Saudí y varias capitales europeas, tras iniciar este año operaciones en Abu Dhabi y Dubai.

Proyección de los robotaxis chinos
Es de anotar que Baidu no se conforma con liderar en su país. La empresa ya realiza pruebas en Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos, y según filtraciones, planea entrar en Suiza y Turquía. Mientras tanto, Tesla intenta ponerse al día con su propio servicio de robotaxis en Austin, Texas, pero la competencia ya se ha vuelto global.
Sin embargo, el sector sigue enfrentando desafíos. A pesar de su rápido crecimiento, ninguna empresa de vehículos autónomos ha alcanzado la rentabilidad. Según un informe de McKinsey, los robotaxis no alcanzarán escala comercial plena hasta 2030, requiriendo miles de millones de dólares adicionales en inversión para lograr una conducción completamente autónoma y segura.
Por todo esto, el avance chino en vehículos autónomos demuestra cómo una combinación de escala, costos bajos y apoyo estatal puede acelerar la adopción de tecnologías disruptivas. Mientras EE.UU. y Europa enfrentan obstáculos regulatorios y financieros, China avanza con una estrategia clara: dominar el mercado local y luego expandirse globalmente.
Paola Reyes Bohórquez. Con información de Xataka







