Subaru se prepara para un cambio importante en Europa a partir de 2028. Su oferta en ese mercado quedaría limitada a vehículos eléctricos, dejando atrás sus motores bóxer.
Según informó la revista alemana Auto Motor und Sport, la marca japonesa retirará del mercado europeo las versiones de gasolina de los Outback, Impreza, Crosstrek y Forester. La transición se complementaría de cara a 2028, cuando su oferta quedaría concentrada en vehículos eléctricos. Se trata de un cambio significativo para una compañía cuya identidad está estrechamente ligada a los motores bóxer.
La decisión tendría una explicación comercial, pero los límites de emisiones y los requisitos de seguridad del reglamento GSR2 de la Unión Europea también están presionando al fabricante. Según el reporte, los cuatro modelos afectados no cumplirían con todas las exigencias aplicables, por lo que Subaru tendría que invertir en modificaciones o exponerse a costos adicionales.
Por ejemplo, en Europa, el Subaru Outback se vende con un motor bóxer de cuatro cilindros y 2.5 litros que desarrolla 169 hp. Por su parte, el Impreza, el Crosstrek y el Forester recurren a un motor bóxer de 2.0 litros y 136 hp, integrado en un sistema híbrido ligero. Aunque estas mecánicas incorporan soluciones para mejorar la eficiencia, no serían suficientes para mantenerlos en ese mercado.
El contexto de Subaru en el resto del mundo
La situación es diferente en Estados Unidos, donde Subaru tiene su principal mercado. Allí, el Crosstrek y el Forester cuentan con versiones híbridas completas que combinan un motor bóxer de 2.5 litros con un sistema eléctrico para entregar 197 caballos de potencia. Sin embargo, la compañía no tendría planes de llevar esas configuraciones a Europa.
Por otro lado, los ajustes del portafolio no quieren decir que la marca desaparecerá del mercado europeo. Su oferta eléctrica contempla el Solterra, el E-Outback y el Uncharted, modelos desarrollados a partir de una estrecha colaboración tecnológica con Toyota. El problema para los seguidores más tradicionales de Subaru es que la transición supone dejar atrás parte de la personalidad de la marca.
En ese contexto, los tres modelos eléctricos representan una nueva etapa para la marca japonesa. El Solterra comparte su base técnica con el Toyota bZ4X, mientras que el E-Outback deriva del Toyota bZ4X Touring y el Uncharted guarda relación con el Toyota C-HR+. Esta colaboración permite a Subaru ampliar su oferta eléctrica sin desarrollar cada vehículo desde cero, pero también hace que su catálogo europeo dependa cada vez más de las plataformas compartidas con Toyota.
El cambio abre interrogantes sobre el futuro comercial de Subaru en Europa. La marca tendrá que competir en el segmento eléctrico con modelos que también tienen equivalencia de Toyota y cuyos precios pueden variar de forma importante según el mercado y equipamiento. Aun así, todavía es pronto para afirmar que Subaru abandonará Europa.
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Jessica Paola Vera García.










