Porsche reacciona al desempeño del Macan eléctrico y ya trabaja en un nuevo SUV con versiones de combustión y PHEV.
Durante años, el Porsche Macan fue el pilar comercial de la marca alemana. Su combinación de deportividad, practicidad y precio accesible lo convirtió en el modelo más vendido de la firma. Sin embargo, la llegada de su nueva generación completamente eléctrica cambió por completo el panorama y las ventas cayeron.
El salto hacia una gama totalmente eléctrica para el Macan no ha entregado los resultados esperados por Porsche. Aunque el vehículo EV ha sido bien valorado por su tecnología y desempeño, las cifras de ventas no son las mismas que registraban el anterior Macan de combustión. Este representaba un gran volumen de las ventas totales de la compañía.
Frente a este escenario, la reacción de Porsche no se hizo esperar. En lugar de insistir únicamente en la electrificación total, la marca decidió diversificar su estrategia y desarrollar un nuevo SUV con motorizaciones tradicionales e híbridas enchufables, en un movimiento que busca reconectar con los clientes que no quieren dar el paso definitivo a la electrificación.

Un nuevo SUV en camino, y de gasolina
El nuevo proyecto que está en marcha no tiene un nombre definido todavía, o por lo menos Porsche no lo ha hecho público. Su debut comercial está previsto para finales de la década, pero podría salir a la luz antes, entre 2027 y 2028. Una decisión que coincide, además, con la flexibilización de las regulaciones ambientales en el viejo continente.
La revisión de los plazos para la prohibición total de los motores de combustión le dio oxígeno a Porsche y otros fabricantes que aún quieren tener espacio para sistemas de propulsión tradicionales o híbridos avanzados. Si bien se supone que el nuevo SUV se centrará en sus versiones híbridas enchufables, la más interesante no deja de ser la de gasolina.
Según información difundida por medios de comunicación europeos, que han logrado tener acceso a algunos detalles preliminares del proyecto, la producción de la novedad se llevará a cabo en la planta de Porsche en Leipzig-Alemania, una instalación clave para la marca, la cual cuenta con la experiencia y la capacidad para fabricar un SUV de dicha importancia estratégica.

Aunque no se conocen datos técnicos concretos, se espera que mantenga un tamaño y posicionamiento similar al Macan de gasolina que dejó de producirse. A la par, el Macan 100% eléctrico estará presente en el portafolio para encargarse del público más ‘ecológico’. La receta será la de siempre: dinámica deportiva, comportamiento preciso y practicidad.
Jessica Paola Vera García.







