En Estados Unidos hay alerta por una nueva modalidad de estafa que utiliza inteligencia artificial para clonar sitios web de concesionarios.
Comprar un carro por internet puede ser una buena alternativa para comparar precios, revisar inventarios y encontrar modelos que no están disponibles en los concesionarios cercanos. El problema es que los estafadores también se dieron cuenta de eso y ahora están utilizando inteligencia artificial para hacer sus trampas mucho más creíbles.
La advertencia llegó de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), que alertó sobre sitios web fraudulentos que se hacen pasar por concesionarios legítimos. La estrategia consiste en copiar prácticamente toda la presencia digital de un negocio real para que el comprador crea que está negociando con una empresa establecida.
Y ahí está lo preocupante. Ya no se trata necesariamente de páginas improvisadas, llenas de errores ortográficos y fotografías de dudosa calidad. Los delincuentes pueden replicar logotipos, fotografías de vehículos, inventarios y hasta testimonios de supuestos clientes. La Asociación Nacional de Concesionarios Independientes de Estados Unidos (NIADA) también ha advertido sobre réplicas completas de sitios de concesionarios creadas con herramientas de IA.
La IA hace que la trampa parezca real
Según la FTC, el fraude comienza cuando los delincuentes crean un sitio que imita un concesionario existente. En algunos casos pueden copiar la identidad visual completa del negocio y trasladar a la página falsa los mismos vehículos que aparecen en el inventario del establecimiento verdadero. Incluso pueden incorporar reseñas de clientes para generar confianza.
La estrategia puede ser aún más efectiva cuando aparece una oferta demasiado buena para dejarla pasar, como carros clásicos, deportivos poco comunes o vehículos difíciles de conseguir. Después presentan un proceso de compra aparentemente normal y hasta políticas de devolución para reducir las sospechas. Una vez el comprador cae en la trampa, llega el momento crítico: el supuesto concesionario solicita un pago anticipado.
Frente a esta nueva modalidad de estafa ya se han registrado casos reales. Según la NIADA, un comprador en Carolina del Norte transfirió 77.300 dólares por un falso Lexus GX 550 luego de mantener durante aproximadamente una semana conversaciones con un estafador que había clonado la presencia digital de un concesionario legítimo.
La situación afecta especialmente a los compradores que realizan todo el proceso a distancia. Un precio atractivo, fotografías convincentes y una página que parece idéntica a la de un concesionario conocido pueden crear una sensación de seguridad falsa. Por eso, la apariencia profesional de un sitio web ya no debería considerarse una prueba suficiente de que detrás existe un negocio real.
Jessica Paola Vera García. Fotos vía: Carscoops.










