China ha decretado el regreso obligatorio de los botones físicos para 2026. Esta decisión busca eliminar las distracciones peligrosas.
El interior ultraminimalista que domina los vehículos chinos de nuevas energías podría tener fecha de caducidad. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) prepara una actualización normativa que obligará a los fabricantes a incorporar controles físicos para funciones esenciales en todos los vehículos de nueva fabricación a partir del 1 de julio de 2026.
La medida supone un golpe directo a la tendencia que ha definido a buena parte de la industria en los últimos años: cabinas casi sin botones, con una gran pantalla central que concentra la mayoría de funciones del vehículo, en ocasiones acompañada de otra pantalla para el pasajero delantero. Este fenómeno fue descrito por el vicepresidente de Geely con una frase contundente: «la industria automotriz china está plagada de una tendencia a seguir las tendencias al pie de la letra».
Y es que la actualización revisa la norma nacional GB4094—2016 “Marcado de componentes de control, indicadores y dispositivos de señalización automotrices”. El objetivo es claro: garantizar que los controles clave puedan utilizarse sin depender en exceso de la información visual y reducir las distracciones provocadas por las pantallas.

Controles físicos obligatorios
Entre las funciones que deberán contar obligatoriamente con control físico se incluyen:
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Iluminación: intermitentes, luces de emergencia (intermitentes dobles) y bocina.
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Cambio de marchas: P/R/N/D, quedando prohibido que esta función dependa exclusivamente de la pantalla.
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Asistencia al conductor: interruptor físico para activar el sistema avanzado de asistencia a la conducción (ADAS).
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Seguridad y emergencia: limpiaparabrisas, desempañador, ventanillas eléctricas, sistema de llamada de emergencia para niños o accidentes (AECS) e interruptor de apagado del vehículo eléctrico.
Pero la norma no se limita a exigir botones. También fija criterios técnicos precisos. Los controles deberán tener un área operativa efectiva de al menos 10 mm x 10 mm, contar con posición fija, permitir operación “a ciegas”, ofrecer retroalimentación háptica o auditiva y garantizar que las funciones básicas sigan disponibles incluso si el sistema del vehículo falla o se pierde la energía.

Fabricantes se adhieren
El proceso comenzó en 2023 y ha contado con la participación de importantes actores del sector, como el Centro de Tecnología e Investigación Automotriz de China, BYD, Great Wall Motor, FAW-Volkswagen y la propia Geely. El borrador ya está finalizado y será publicado próximamente para consulta pública antes de su aprobación definitiva.
Durante años, el “todo pantalla” se convirtió en símbolo de modernidad y sofisticación tecnológica. Sin embargo, la creciente dependencia de interfaces táctiles ha generado debate sobre la seguridad y la distracción al volante. Con esta regulación, China busca un equilibrio entre innovación digital y usabilidad práctica.
Paola Reyes Bohórquez.







