La carrera global por dominar la IA y la conducción autónoma suman una nueva colaboración entre Intel y Elon Musk.
Intel y Elon Musk sellaron una alianza estratégica para desarrollar chips avanzados que impulsarán los vehículos de Tesla y otros proyectos tecnológicos del magnate estadounidense. Este acuerdo se enmarca en el ambicioso proyecto «Terafab», que pretende transformar la fabricación de semiconductores a gran escala y responder a su creciente demanda.
Terafab es un megaproyecto impulsado también por compañías como SpaceX y xIA. Su objetivo es construir complejos industriales capaces de producir chips de última generación en volúmenes sin precedentes. Siendo así, el plan contempla la creación de fábricas en Texas dedicadas a la producción de semiconductores para múltiples aplicaciones: vehículos, robots y centros de datos.
Uno de los objetivos más ambiciosos de este proyecto liderado por Musk, es alcanzar una capacidad de procesamiento equivalente a un teravatio anual, lo que implicaría fabricar cientos de millones de chips cada año, a una escala nunca antes vista en la industria.

Chips para los Tesla del futuro
Dentro de esta alianza, Intel aportará su experiencia en diseño, fabricación y empaquetado de semiconductores de alto rendimiento, un campo en el que sigue siendo uno de los pocos actores con capacidad industrial compleja.
Estos chips estarán destinados, entre otras cosas, a potenciar los sistemas de conducción autónoma de Tesla, que ya dependen de hardware propio para funciones como el Autopilot y el Full Self-Driving. Además, la colaboración busca cubrir una necesidad crítica manifiesta por Elon Musk, de desarrollar infraestructura propia para abastecer sus propios proyectos tecnológicos.
Aunque el foco está en los vehículos de Tesla, el alcance de la alianza es mucho mayor. Terafab pretende integrar en una instalación todos los procesos de fabricación de chips, desde la lógica hasta la memoria y el empaquetado, para acelerar el desarrollo tecnológico.

Eso permitirá crear semiconductores optimizados no solo para automóviles, sino también para inteligencia artificial avanzada, robots como el proyecto «Optimus» y centros de datos de alto rendimiento. En este contexto, el anuncio de la alianza de Intel y Musk ya tuvo repercusiones en el mercado, impulsando las acciones de la compañía tecnológica.
Por ahora no se conocen más detalles, tampoco plazos ni montos de inversión que, por supuesto, serán multimillonarios, pero que allanarán el camino para los Tesla del futuro.
Jessica Paola Vera García.








