Kawasaki Ninja 300 se renueva en su modelo 2027. Mantiene su motor bicilíndrico de 296 cc, 38,5 Hp y estrena retoques de diseño y llantas.
En una industria donde las motos deportivas de baja cilindrada están dominadas por motores monocilíndricos y constantes renovaciones tecnológicas, la Kawasaki Ninja 300 continúa aferrándose a una fórmula que le ha permitido construir una sólida base de seguidores alrededor del mundo. Ahora, la marca japonesa presentó la versión MY27 de este modelo, una actualización que busca mantener vigente a una de las supersport de entrada más reconocidas de las últimas dos décadas.
Lejos de apostar por una transformación radical, Kawasaki optó por refinar algunos aspectos clave de la moto mientras conserva intacta la esencia que la convirtió en referencia para miles de motociclistas. El principal atractivo sigue siendo su motor bicilíndrico en paralelo de 296 cc, una configuración cada vez menos común dentro de su categoría y que continúa diferenciándola frente a gran parte de sus competidoras.
La Ninja 300 2027 mantiene el propulsor DOHC de ocho válvulas y refrigeración líquida que entrega 38,5 Hp a 11.000 rpm y 26,1 Nm de torque a 10.000 rpm. Está asociado a una transmisión mecánica de seis velocidades con embrague asistido y antirrebote (slipper clutch), uno de los elementos que históricamente han contribuido a su carácter deportivo y facilidad de conducción.
Receta que sigue dando resultados
En un mercado donde cada vez más fabricantes apuestan por configuraciones monocilíndricas para reducir costos y simplificar la producción, la continuidad de este motor bicilíndrico representa una de las mayores fortalezas del modelo. Su funcionamiento más suave y una entrega de potencia progresiva siguen siendo argumentos valorados por quienes buscan una experiencia más cercana a la de una supersport tradicional.
Las novedades de la versión MY27 se concentran principalmente en el apartado estético y algunos componentes específicos del conjunto rodante. Kawasaki introduce un nuevo diseño de neumáticos orientado a optimizar el agarre y mejorar la respuesta dinámica. A ello se suma una actualización gráfica sobre la tradicional carrocería Verde Lima, ahora acompañada por detalles en blanco y azul que recorren el carenado hasta el colín.
En cuanto a la iluminación delantera conserva el conjunto de doble proyector inspirado en la Kawasaki Ninja ZX-6R, una solución que le permite mantener una apariencia moderna pese a los años que acumula esta plataforma. Pero, los intermitentes y la luz trasera continúan utilizando tecnología halógena. Tampoco hay cambios en el cuadro de instrumentos, que sigue combinando un tacómetro analógico central con una pantalla digital. Aunque pueda parecer una propuesta conservadora frente a los modernos paneles TFT, este diseño continúa siendo uno de los aspectos más apreciados por los entusiastas de la vieja escuela.
Cambios estéticos pero esencia intacta
La estructura general de la motocicleta permanece intacta. Utiliza un chasis tipo diamante acompañado por una horquilla telescópica delantera y un monoamortiguador trasero. El sistema de frenado recurre a discos lobulados en ambos ejes con ABS de doble canal como equipamiento de serie.
Esta configuración ha sido uno de los pilares de la Ninja 300 desde sus primeras generaciones, destacándose por ofrecer un equilibrio entre deportividad, facilidad de manejo y confiabilidad mecánica. La actualización fue presentada inicialmente en India, uno de los mercados más importantes para Kawasaki y donde la motocicleta se ensambla actualmente. Allí se comercializará en una única versión con un precio base de 3,34 lakh rupias, equivalentes a aproximadamente 4.000 dólares al cambio internacional.
India, su principal mercado
Por ahora, Kawasaki no ha confirmado planes para otros mercados. En Colombia, la situación resulta particularmente interesante debido a que el representante oficial, Auteco Mobility, ha concentrado su oferta deportiva en modelos como las Ninja 400, Ninja 500 y ZX-4RR.
Aún así, la Ninja 300 conserva un lugar especial entre los motociclistas colombianos. Durante años fue una de las deportivas más populares del segmento y todavía mantiene una fuerte presencia en el mercado de segunda mano.
Aunque no existe ninguna confirmación sobre una posible llegada al país, una eventual reintroducción de una deportiva bicilíndrica de 300 cc podría generar un importante movimiento dentro del segmento supersport de entrada. Eso sí, cualquier estimación de precio para Colombia sigue siendo puramente especulativa y dependería de factores como aranceles, impuestos, logística y homologación.
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Paola Reyes Bohórquez.












