La CREG propone un nuevo esquema para fijar el precio del Jet A1, combustible que utilizan las aerolíneas. La propuesta busca dar más libertad al mercado e impulsar la competencia.
El mercado de combustible para aviones en Colombia podría experimentar uno de los cambios regulatorios más importantes de los últimos años. La Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, presentó el proyecto de resolución 704 013 de 2026, una iniciativa que plantea modificar la forma en que se determinan los precios del Jet A1, el combustible utilizado por las aeronaves con motores de turbina.
La propuesta contempla la implementación de un régimen de libertad vigilada para productores, importadores y distribuidores de este combustible. En otras palabras, los agentes económicos tendrían la posibilidad de definir de manera autónoma los precios y márgenes de comercialización, aunque seguirían bajo la supervisión y control de las autoridades competentes.
Esta iniciativa fue aprobada para consulta pública durante la sesión 1458 de la Comisión y estará abierta durante 10 días hábiles para recibir comentarios de aerolíneas, empresas, gremios, usuarios y entidades del sector. Una vez concluido este proceso, la CREG evaluará las observaciones antes de adoptar la regulación definitiva.

Precio del combustible
Desde 2011, el precio del Jet A1 se calculaba semanalmente tomando como referencia el comportamiento de los mercados internacionales. Bajo ese sistema, el refinador debía publicar cada martes los nuevos valores, los cuales entraban en vigor los miércoles. Así mismo, los costos asociados a importaciones extraordinarias o al transporte entre refinerías y centros de consumo podían incorporarse al precio final del combustible.
Según la Comisión, el nuevo modelo busca fortalecer la competencia y ofrecer mayor flexibilidad en la formación de precios dentro de toda la cadena de suministro. La entidad considera que permitir una participación más amplia de importadores y distribuidores podría generar un mercado más dinámico y eficiente, manteniendo al mismo tiempo mecanismos de vigilancia estatal.
La propuesta se fundamenta en varias normas expedidas durante los últimos años. Entre ellas se encuentra el Decreto Ley 4130 de 2011, que trasladó a la CREG funciones regulatorias sobre refinación, importación, almacenamiento, transporte y distribución de combustibles líquidos derivados del petróleo. Posteriormente, el Decreto 1260 de 2013 amplió estas competencias y permitió a la entidad regular aspectos económicos relacionados con combustibles como el Jet A1.

Transición energética
Uno de los aspectos más relevantes es el impacto que esta medida podría tener sobre las aerolíneas. El combustible representa uno de los costos operativos más importantes para cualquier compañía aérea y, dependiendo del mercado, puede llegar a representar entre el 25 % y el 40 % de sus gastos totales. Por esa razón, cualquier modificación en la forma de fijar los precios es seguida de cerca por el sector, ya que puede influir directamente en la competitividad y rentabilidad de las operaciones.
La CREG también destaca que el nuevo esquema facilitaría la participación de cualquier importador debidamente habilitado, permitiendo el ingreso de combustible bajo condiciones de libre competencia y sin restricciones adicionales más allá de las establecidas por la regulación vigente.
El documento también pone sobre la mesa un tema cada vez más importante para la aviación mundial: la transición energética. La Comisión hace referencia a las políticas de reducción de emisiones impulsadas por el Gobierno colombiano y a la necesidad de avanzar hacia combustibles más sostenibles para el transporte aéreo.

Sostenibilidad
Dentro de esa estrategia aparece el combustible sostenible de aviación, conocido internacionalmente como SAF (Sustainable Aviation Fuel). La Aeronáutica Civil ya presentó la hoja de ruta “Cielos limpios: aviación para la vida”, una estrategia que busca promover el desarrollo gradual de este tipo de combustibles en Colombia como parte de los esfuerzos para reducir la huella ambiental de la industria aérea.
Otro punto incluido en la discusión es el fortalecimiento de la infraestructura de almacenamiento y transporte de combustibles. La CREG recuerda que en los últimos años se han impulsado planes para ampliar la red de poliductos y establecer inventarios mínimos estratégicos que permitan garantizar el abastecimiento del país ante eventuales interrupciones en el suministro.
Aunque todavía se encuentra en etapa de consulta pública, la propuesta abre una nueva etapa para el mercado del Jet A1 en Colombia. De ser aprobada, marcaría el paso de un sistema basado en fórmulas regulatorias a uno con mayor protagonismo de las dinámicas de mercado, manteniendo la vigilancia estatal sobre un insumo clave para la conectividad aérea del país.
LEA TAMBIÉN: Avianca dispara sus vuelos a Europa: habrá más rutas y frecuencias desde Colombia.
Paola Reyes Bohórquez.









