Tesla y LG construirán una planta de baterías en Michigan con una millonaria inversión. Se enfocarán en celdas LFP para reducir la dependencia de China.
Tesla y LG Energy Solution anunciaron un acuerdo para desarrollar una nueva fábrica de baterías en Lansing, Michigan, con una inversión cercana a 3.730 millones de euros, un proyecto que busca fortalecer la producción local y responder al rápido crecimiento del sector energético impulsado por la inteligencia artificial.
La instalación estará enfocada en la fabricación de celdas para sistemas de almacenamiento de energía, un negocio que ha ganado protagonismo frente a la desaceleración del mercado de vehículos eléctricos en Estados Unidos.
Este movimiento también se alinea con la estrategia del gobierno estadounidense para reforzar la seguridad energética y reducir la dependencia de proveedores extranjeros, especialmente en medio de la creciente competencia global por el control de la cadena de suministro de baterías.

Inicio de producción en 2027
Según los planes revelados por las compañías, la planta comenzará a producir celdas prismáticas LFP (fosfato de hierro y litio) a partir de 2027, destinadas a los sistemas Megapack 3 de Tesla, utilizados para almacenamiento energético a gran escala. Estos sistemas se fabrican actualmente en Houston, y son fundamentales para redes eléctricas, proyectos industriales y centros de datos que necesitan gestionar grandes volúmenes de energía.
Con esta fábrica, Tesla busca avanzar en la localización de su cadena de suministro, lo que permitirá reducir costos logísticos, minimizar el impacto de aranceles y mejorar la competitividad en el mercado energético. El acuerdo refleja un cambio importante dentro del sector. Mientras la demanda de carros eléctricos ha mostrado señales de desaceleración en EE.UU., el negocio del almacenamiento energético está creciendo con fuerza.
Uno de los principales motores de este crecimiento es el auge de los centros de datos ligados a la inteligencia artificial, que requieren grandes cantidades de energía y soluciones avanzadas para almacenarla de forma eficiente. En este contexto, LG Energy Solution busca reforzar su presencia en un segmento considerado estratégico, con alto potencial de crecimiento en los próximos años.

Reducir dependencia de China
Actualmente, Tesla depende en gran medida de baterías LFP producidas en China, lo que la expone a tensiones comerciales y a los efectos de los aranceles. La compañía ya había advertido que solo en 2025 el impacto de estos aranceles alcanzó cerca de 200 millones de dólares dentro de su negocio de almacenamiento energético.
Con la nueva planta en Michigan, el objetivo es construir una cadena de suministro más resiliente dentro de Estados Unidos, reduciendo riesgos y garantizando el acceso a componentes clave. El proyecto también refleja la creciente rivalidad en la industria de baterías, donde fabricantes asiáticos han ganado terreno frente a empresas occidentales.
Al mismo tiempo, la alianza entre Tesla y LG Energy refuerza la cooperación entre EE.UU. y países del área indopacífica en sectores considerados críticos para la transición energética. En medio de la transformación del sector automotor y energético, la nueva planta representa un paso importante para consolidar una industria de baterías más local y eficiente.
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Paola Reyes Bohórquez.








