El gobierno chino endurece las reglas del juego de la industria automotriz local y le pone freno a la guerra de precios.
China decidió intervenir de manera directa en la feroz competencia que ha caracterizado el mercado de automóviles de ese país. La Administración Estatal para la Regulación del Mercado emitió nuevas directrices que incluyen la prohibición de precios de vehículos por debajo de su costo total de producción, buscando poner freno a la guerra de precios.
El ente que estableció la medida especificó cuáles son las condiciones que determinan el costo total de producción, que no solo contempla los gastos de manufactura, sino también los administrativos y financieros. Con ello, Pekín busca cerrar los vacíos legales que permitían a algunas marcas justificar los precios extremadamente bajos de sus vehículos.
Además de evitar que las marcas vendan a pérdidas, las autoridades también tendrán en la mira otras prácticas dentro de la cadena de producción y comercialización, como la fijación de precios entre fabricantes y proveedores, así como la presión ejercida sobre concesionarios mediante programas de reembolso que los obligaban a asumir pérdidas para cumplir objetivos de ventas.

La profecía sobre el mercado chino se cumplió
Por lo menos desde 2024 y durante 2025, se habló mucho de las previsiones del futuro del mercado de automóviles en China, con una guerra de precios tan cruda. Los escenarios que se dibujaban, son los que hoy estamos viendo cumplirse. A grandes rasgos, el primer síntoma es la reducción significativa de las ventas, y lo que seguiría podría ser el cierre de varias compañías.
La decisión marca el fin de una guerra de precios que durante varios años definió la industria y mercado en el gigante asiático. En ese entorno tan competitivo, las automotrices más grandes lograron consolidar su posición gracias a su músculo financiero y capacidad de producción, mientras que fabricantes pequeños quedaron rezagados.
Al mismo tiempo, la Asociación de Vehículos de Pasajeros de China informó que las ventas de turismos cayeron un 13,9% en enero de 2026 frente al mismo mes del año anterior. Mas preocupante aún fue la disminución del 20% en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, dos segmentos considerados clave en la estrategia industrial del país.

Una sacudida para la industria de automóviles
Incluso las mismas autoridades chinas habían predicho el futuro. En junio de 2025, el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista, publicó un editorial en el cual criticaba la «competencia desenfocada». En el texto se advertía que las guerras de precios podrían afectar la cadena de suministro y deteriorar la reputación internacional del sello «Made in China».
Otras de las motivaciones para poner un alto, fue la conclusión de que se estaba poniendo en riesgo el desarrollo saludable de la industria, vulnerando los derechos de consumidores y afectando la seguridad general del mercado. Ahora, el objetivo es poder reestablecer el equilibrio en una de las industrias más relevantes de China.
Jessica Paola Vera García.








