domingo, noviembre 22, 2020
A usted le interesa

¿Qué puede pasarle a su carro si pasa resaltos a alta velocidad?

Resaltos

Los resaltos o “policias acostados” como se conocen en Colombia, están a la orden del día en la gran mayoría de vías nacionales. Pasarlos a altas velocidades puede generar daños prematuros en su vehículo y costos innecesarios. 

PUBLICIDAD

Ante las mejoras y evoluciones en la seguridad vial, los reductores de velocidad se han convertido en un actor frecuente en las vías colombianas con el fin de mitigar accidentes por excesos de velocidad en zonas urbanas, escolares o de alta accidentalidad. 

Estos reductores están presentes en forma de topes redondos, “ojos de gato” o topes lumínicos, resaltos rígidos en concreto y forma plana, muy comunes en carretera y tambien policías acostados en plástico, goma o en cemento. 

Desde el 2004, la normativa del Código Nacional de Tránsito en el Artículo 120, dictamina lo siguiente: “Colocación de resaltos en la vía pública. Los Alcaldes o las Secretarías de Tránsito donde existan podrán colocar reducidores de velocidad o resaltos en las zonas que presenten alto riesgo de accidentalidad.”

Resaltos

PUBLICIDAD

Tenga cuidado con su vehículo

En los siguientes cuatro puntos le contamos que le puede ocurrir a su vehículo de no pasar a baja velocidad estos reductores o resaltos en la vía. En ciertos casos es mejor gastar un poco más de combustible y no caer en arreglos prematuros.

1. Daños en las llantas y rines: 

Pasar a altas velocidades por estos reductores genera daños en la estructura de las llantas, ocasionando que salgan aboraduras o “huevos, además de rajaduras y mordeduras en el caucho. Esto a largo plazo genera que en grandes trayectos y a altas velocidades la llanta se pueda estallar, generando accidentes. 

Pasar un resalto a altas velocidades genera el mismo daño o golpe en los rines, como si se pasara un andén a la misma velocidad al tener un golpe seco entre el resalto y la rueda ¿Usted pasaría un andén a alta velocidad?

Resaltos

2. Vida de los amortiguadores: 

En gran parte de los casos, los conductores al sentir el golpe con el resalto piensan en las ruedas, pero muy pocas veces en los amortiguadores, que son los que tienen que recibir la respuesta de la llanta y disipar la energía hacia la cabina.

Estos elementos con un buen uso pueden durar hasta 60 mil kilómetros, pero con un uso agresivo o fuerte, pueden disminuir a la mitad, generando gastos innecesarios. Un sistema de suspensión con daños puede generar pérdidas de control y accidentes por volcaduras en maniobras evasivas o fuertes. 

3. Desajustes en la carrocería:

Este tipo de daños salen a largo plazo donde crujidos en la carrocería y partes plásticas comienzan a aparecer, esto es normal en carros con ciertos años, pero si su vehículo es nuevo y muestra desajustes con ruidos molestos, debe evaluar el manejo que tiene y el trato que le da a su carro. Volver a dejarlo como nuevo es difícil

Sumado a esto tambien esta el desgaste de los cojinetes de la suspensión y soportes de motor, haciendo que no solamente se genere ruidos en los plásticos, sino choques de metales, siendo ruidos mucho más incómodos al andar. 

Resaltos

4.  Alineacion y balanceo:

Además de los desajustes, también es frecuente que ocurra, es la desviación y falla en la alineación y balanceo de las ruedas de su vehículo. Al golpear estos resaltos es posible que las pesas para equilibrar los rines salgan volando o se genere un desequilibrio en otra parte del aro, generando vibraciones incómodas a cierta velocidad. 

PUBLICIDAD

Este mismo golpe seco con el resalto puede generar la pérdida parcial de la direccionalidad del tren delantero ocasionando que el volante no esté totalmente recto y el rumbo del vehículo comience a ejercer fuerza hacia el lado derecho o izquierdo. 

5. Recomendaciones:

Lo mejor que usted puede hacer es llenarse de paciencia, bajar la velocidad y pasar los resaltos lo más despacio posible. No se preocupe si el conductor de atrás lo acosa con la bocina o las luces altas, primero va la integridad de su vehículo y su bolsillo.

Recuerde que el vehículo es un miembro más de su familia o de su equipo de trabajo, en sus manos esta el buen mantenimiento, cuidado y protección de sus partes. Aunque parezca descabellado su carro le agradecerá si le da un buen uso al pasar los resaltos o reductores de velocidad. 

Ver tambien: Land Rover Defender, a prueba, ¡El todoterreno de siempre vuelve al ruedo! (+VIDEO)


 

PUBLICIDAD

¿Tiene algo que decir? Éste es su espacio:

PUBLICIDAD

Nicolás Ramírez Ordóñez
Redactor, Fotógrafo y Test Driver automotor de El Carro Colombiano