Como parte de un programa piloto, China empezará 2026 exigiendo un reporte que buscará establecer qué tan ecológicos son realmente los carros eléctricos.
China anunció una nueva política para reportar la huella de carbono de las baterías de los caros eléctricos de a partir de este año nuevo 2026. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de ese país (MIIT) activó un piloto que exigirá a los fabricantes de baterías entregar datos de emisiones del ciclo de vida de sus productos, usando una plataforma segura para el envío de información y un esquema de verificación con participación de terceros.
Este anuncio llega en medio de cuestionamientos sobre si realmente los carros eléctricos son ecológicos, por la huella de carbono de sus baterías. Esta pieza aporta una parte importante de las emisiones asociadas al ciclo de vida de estos autos, sobre todo en químicas de iones de litio de alta energía, mientras las LFP suelen marcar una huella menor. Además, organismos internacionales como la Unión Europea ya piden reportes por producto, y eso empuja la estandarización.
Esto también es relevante para Colombia y América Latina, donde se venden cada vez más vehículos eléctricos de origen chino, y la cadena de suministro es una parte fundamental en el proceso. Con reportes comparables de huella de carbono en baterías, fabricantes e importadores ganarían argumentos técnicos para respaldar exportaciones y explicar, con datos, cómo se midieron las emisiones del componente más sensible del carro eléctrico.

Así funcionará el reporte de huella de carbono en baterías desde 2026
A través del MIIT, el gobierno chino estructuró un sistema de gestión de huella de carbono para baterías eléctricas, con estándares, plataforma de datos, monitoreo, verificación y evaluación. En 2026, las empresas deberán cargar información de modelos representativos y luego el piloto ampliará gradualmente el alcance hasta cubrir todos los modelos. El programa, según el propio MIIT, se concentra por ahora en construir el sistema más que en aplicar cumplimiento con sanciones.
La metodología cubre cuatro etapas del ciclo de vida: adquisición de materiales, fabricación, distribución y reciclaje, y normaliza el resultado según la energía total producida por la batería. Para calcularlo, las compañías tendrán que informar datos de actividad, como consumo de energía y materiales en producción, transporte y reciclaje. También emplearán información de referencia, como factores de emisión de materias primas, fuentes de energía y componentes.
El esquema incorpora factores regionales de electricidad y certificados verdes para reflejar diferencias de matriz energética dentro de China. Además, usará ciclos medidos bajo normas nacionales de ciclo de batería y buscará compatibilidad con marcos internacionales de evaluación de ciclo de vida. El MIIT resumirá resultados de 2026, ajustará estándares y coordinará políticas de apoyo con otras autoridades, y espera tener un informe completo listo en 2027.

¿Qué vendrá entonces para los carros eléctricos?
Más allá del reporte como tal, el piloto dibuja un circuito cerrado de datos: fabricantes cargan información, auditores la verifican, se integra a una base de factores de referencia y luego se revisa para retroalimentación, con foco en manejo seguro de datos y gobernanza de plataforma.
De esa manera, China busca fortalecer la sostenibilidad de su cadena producitva de carros eléctricos, mejorar la transparencia y facilitar el reconocimiento internacional de sus mediciones. Todo esto, sin duda, terminará influyendo en los requisitos de exportación y en cómo se comparan baterías y marcas en el mercado global.
Técnicamente, en 2026 ya se podrá saber qué tanto contaminan, en realidad, las baterías de los carros eléctricos. Justo el punto donde más los critican sus detractores.
Óscar Julián Restrepo Mantilla. Fuente: Car News China.







