Historia del Citroën 2CV: La Revolución Automotriz Francesa

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El pequeño Citroën 2CV gestó una revolución automovilística, brindando a muchas personas la posibilidad de tener por primera vez un carro propio.

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Buscando satisfacer las necesidades de transporte de la población rural francesa, en Citroën se trabajaba en crear un vehículo con unas características muy específicas. Debía ser “capaz de transportar 2 personas cómodamente con 50 kilogramos de papas a 60 km/h, que no consuma más de tres litros de gasolina en 100 km, y con una suspensión tan suave que pueda transportar una canasta de huevos por malos caminos, sin que se rompan”. Para definirlo en pocas palabras, le llamaron “un paraguas sobre ruedas“.

Era 1935Pierre Boulanger, vicepresidente y jefe de mecánica de Citroën reúne a un equipo de ingenieros y mecánicos para el desarrollo del proyecto, denominado TPV (Toute Petite Voiture, en español “Vehículo Mínimo”). Dentro del equipo se contaba con personajes del diseño automotriz como André Léfébvre, quien previamente había trabajado con Renault y por entonces era célebre por el desarrollo de bólidos de Grand Prix.

Citroën TPV

Uno de los primeros prototipos del Citroën 2CV, denominados TPV (Toute Petite Voiture).

Primeros prototipos

Después de 34 unidades extensamente probadas, el TPV fue tomando forma. El primer prototipo mostraba un automóvil extremadamente sencillo, con carrocería fabricada en duraluminio y equipado con un solo faro, limpiabrisas de accionamiento manual, asientos delanteros en lona colgados del techo por sendos alambres, asientos traseros también en lona montados sobre un bastidor de gomas y muelles, y finalmente un techo removible, también fabricado en lona.

A nivel mecánico recurría a un motor de 375 c.c. enfriado por agua, sin arranque eléctrico y con encendido a través de manivela. La dirección de cremallera y frenos hidráulicos para las ruedas delanteras completaban el paquete de este nuevo carro que sería presentado de manera oficial en el Salón del Automóvil de París de 1939, fecha para la cual ya se habían construido 250 unidades del modelo.

Citroën TPV

Trabajando a escondidas

Tras el surgimiento de la Segunda Guerra Mundial, el Salón del Automóvil de París fue indefinidamente suspendido truncando, a su vez, el lanzamiento del Citroën TPV y conllevando a la destrucción de varios prototipos del modelo.

Los trabajadores de Citroën siguieron trabajando clandestinamente en el perfeccionamiento del proyecto durante la Guerra, para lo cual ocultaron varios prototipos protegiéndolos de bombardeos o espionaje industrial por parte de las fuerzas alemanas, las cuales buscarían robar ideas para aplicarlas al proyecto automotriz liderado por Adolf Hitler, que daría como resultado al Volkswagen Escarabajo.

Para 1941, Pierre Boulanger decide que el carro debe sustituir el motor de dos cilindros enfriado por agua de origen BMW, por uno con iguales características pero enfriado por aire. La misión fue encomendada a Walter Becchia, quien armó un nuevo motor bajo los parámetros solicitados, adicionándole una caja de 3 velocidades con una cuarta marcha “sobre multiplicada”.

Citroën 2CV

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Lanzamiento: París, 1948

El tiempo durante la Segunda Guerra Mundial había sido muy bien aprovechado y gracias a ello, el Citroën 2CV que finalmente se presentó en el Salón del Automóvil de París de 1948 ya incluía dos farolas, dos limpiabrisas, una nueva carrocería fabricada en acero y asientos de estructura tubular forrados en tela adelante y atrás, elementos que lo diferenciaban en gran medida del TPV.

A pesar de que los aficionados, periodistas y público en general inicialmente miraron al 2CV con escepticismo y burla, este venció todas las expectativas y se convirtió rápidamente en la primera alternativa motorizada al alcance de muchas personas en todo el mundo.

Citroën 2CV

El éxito no se hizo esperar, al punto que hubo listas de espera de hasta 3 y 5 años para obtener un 2CV nuevo. En 1950 se vendieron 6.190 unidades, las cuales aumentaron en forma sostenida con el paso de los años, hasta llegar a las 168.357 unidades en 1966.

Fuera de Francia, el Citroën 2CV se produjo en Inglaterra, Bélgica, España, la antigua Yugoslavia, Chile, Uruguay, Argentina, Irán, Camboya y Portugal.

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Citroën 2CV

Aspectos Mecánicos

Durante toda su vida comercial el 2CV utilizó siete tipos de motores, todos de tipo bóxer y montados longitudinalmente. El primero de ellos, conocido como “Tipo A” y vigente hasta 1959, sólo generaba 9 caballos de potencia a 3.500 rpm y un torque de 19,6 Nm a 2.000 rpm. Su cilindrada no superaba los 375 c.c. y portaba un carburador Sólex 22ZACI.

Junto a este primitivo propulsor, en octubre de 1954 se presentó un motor de 425 c.c. inicialmente con potencia de 12 caballos que luego, gracias al aumento de la relación de compresión y del diámetro del carburador, llegó a 18 caballos.

En términos mecánicos, la opción más potente fue el conjunto utilizado entre 1970 y 1978 conocido como M28/1, que con 602 c.c. proporcionaba 32,8 caballos a 5.750 rpm usando un carburador Sólex 34. Este motor también equipó a otros modelos Citroën como los Dyane 6, Acadiane, FAF y Méhari, todos derivados del 2CV.

Citroën 2CV

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Un punto bien particular fue la suspensión. Su configuración mostraba brazos longitudinales sujetos en un extremo al chasis y tensados por medio de varillas fijadas a resortes helicoidales, ubicados longitudinalmente en posición horizontal en cada costado y encargados de suspender al mismo tiempo una rueda delantera y una trasera, dándole al carro un andar muy cómodo para transitar sobre terrenos y regulares. Tal configuración proveía una estabilidad tan fuerte al vehículo que le era difícil volcarse.

Inicialmente el 2CV utilizó frenos de tambor en sus cuatro ruedas, dándole la potencia suficiente para detenerse en razón a su bajo peso. A finales de 1981, se le montaron frenos de disco en las ruedas delanteras.

Citroën 2CV

No obstante sus grandes cualidades, el 2CV siempre fue criticado por su pobre rendimiento en caminos pavimentados. Dado que el objetivo inicial del modelo no contemplaba el rodar por carreteras y autopistas sino por humildes rutas donde existiera poco rastro de civilización, este auto no estaba diseñado para circular lo suficientemente rápido en cintas interminables de asfalto.

También fue objeto de llamados de atención por la corrosión prematura que presentaron las últimas unidades en climas con inviernos rigurosos.

“Es uno de los pocos autos en los que lo importante sigue siendo la persona”: Mafalda. (Quino, 1969)

Citroën 2CV

Ciudadano del Mundo

A pesar de ser un auto que nació para suplir la necesidad de motorizar a la clase popular francesa, el Citroën 2CV fue rápidamente acogido en diversas partes del planeta, convirtiéndose en un icono cultural en naciones tan lejanas como Chile, Argentina, Uruguay, Japón, e incluso los Estados Unidos.

Hizo numerosas apariciones en cine y televisión, siendo protagonista en producciones como “Sólo para tus ojos” del Agente 007, Cars 2, American Graffiti, Sor Citroën y Madeleine, y en comics como Mafalda, Las Aventuras de Tin Tín o incluso, el mismo Condorito.

Citroën 2CV

Siendo un auto muy sencillo de reparar y económico de operar, Citroën propuso la realización de varios raids en los cuales el 2CV puso a prueba sus capacidades todo terreno, saliendo victorioso. El París-Kabul y París-Persépolis fueron tan solo dos de las muchas expediciones en las que este carro participó, mostrando su capacidad para sortear estoicamente las peores condiciones climáticas y caminos inhumanos.

Incluso hasta nuestros días, los 2CV son frecuentes partícipes de expediciones de largo aliento alrededor del mundo, algunas de las cuales han pisado suelo colombiano.

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Citroën 2CV

Un solo corazón, muchas identidades

El 2CV tuvo cuatro variantes básicas: el automóvil convencional de cuatro puertas, una furgoneta muy apreciada por su capacidad de carga que se ofreció hasta 1978, un modelo pick-up muy popular en Suramérica que incluso se ensambló en el sudeste asiático y el Sahara, y una variante con dos motores, uno adelante y otro atrás, diseñado específicamente para exploraciones y labores militares de la cual no existieron más que 694 ejemplares.

Caso aparte fue la denominada “Citroneta“, una especie de versión sedán (con baúl independiente) fabricada en Chile, que respondía a las necesidades impuestas a los vehículos fabricados por entonces en aquel país.

Citroën 2CV

Para seguir conquistando al gran público, Citroën mantuvo actualizado el modelo de acuerdo a las exigencias del mercado y permanentemente se le fueron realizando modificaciones para tal fin.

Elementos como puertas “suicidas” que se abrían hacia atrás, reemplazadas por puertas convencionales en diciembre de 1964; una luz de stop y luego dos, 4 o 6 ventanillas laterales, faros redondos o rectangulares copas cromadas, vidrios delanteros escamoteables hacia arriba, cinturones de seguridad, modificaciones a la plancha de bordo, capó con cinco nervaduras, persianas desmontables y nuevo estilo de parachoques, hicieron parte de los maquillajes que tuvo el 2CV a lo largo de su existencia.

Citroën 2CV

Se conocieron también ediciones especiales como Charleston, Cocorico, Perrier, Marcatelo y Dolly, entre otras. Algunas de ellas pasaron a ser versiones definitivas en la gama, como fue el caso del Charleston, tan exitoso que en 1981 se incorporó a la gama con tres combinaciones de color, rojo y negro, gris y negro o amarillo y negro.

Otra edición especial muy famosa fue la 007, en alusión al vehículo utilizado por el súper agente británico. Este modelo era de color amarillo con falsos agujeros de bala.

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Ultimo Citroën 2CV

El último Citroën 2CV, producido en 1990 en Portugal.

Despedida: Portugal, 1990

Luego de un conquistar medio mundo con su encanto y particular silueta durante más de cuatro décadas y de ser la primera o segunda opción de muchas personas para movilizarse, el 2CV se despidió de las cadenas de producción el 27 de julio de 1990 en Mangualde, Portugal, factoría de donde salió la última unidad: un 2CV Charleston de color gris y negro.

Citroën 2CV

En total, se produjeron 5.114.925 unidades entre automóviles, furgonetas y el Sahara, muchas de las cuales aún se conservan en estado funcional y hacen presencia en concentraciones de clásicos donde nostálgicos y seguidores aún le veneran como el “Patito Feo” que se convirtió en cisne.

A pesar de que hubo intentos de reemplazarle, primero con el Dyane y luego con el Visa, Citroën decidió no proponer un relevo directo del 2CV. En 1986, la marca ubicó su modelo AX como la entrada a la gama, sin considerarlo un reemplazo directo del venerable “Dos Caballos”.

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Citroën 2CV en Colombia

El Citroën 2CV en Colombia

Desafortunadamente, Colombia no disfrutó de la gracia del 2CV plenamente debido a múltiples factores que impidieron una normal comercialización del modelo.

Los primeros Citroën 2CV que llegaron a Colombia lo hicieron a través de importaciones privadas, en la década de 1950, pero no fue sino hasta 1966 cuando la compañía Adma Automotriz de Tomás Steuer inició su importación regular junto al resto de la gama Citroën de aquel entonces, compuesta por los modelos DS, ID, HY y Ami 6.

Por entonces la Administración Postal Nacional, conocida comúnmente como Adpostal, eligió la furgoneta 2CV (AK) como el vehículo perfecto para distribuir correspondencia a nivel urbano y por ello adquirió varios ejemplares. Uno de ellos sobrevive en el Edificio Murillo Toro en Bogotá, sede del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), como testimonio de aquella época dorada.

Citroën 2CV AK furgoneta

Para 1967 Citroën licitó para obtener el contrato de ensamble de vehículos en el país en sociedad con el Gobierno Nacional, proceso que finalmente ganó Renault y gracias al cual el Renault 4, su más acérrimo rival en Francia, nació como auto de ensamble nacional.

Aún cuando Adma automotriz ofreció los vehículos Citroën hasta 1977 y para inicios de los 80 la marca regresó con Parra & Arango como representante oficial, el 2CV no se ofreció más en el mercado colombiano cerrando la posibilidad de que este mítico automóvil pudiese entrar en el corazón de los colombianos, así como en el resto del mundo.

Citroën 2CV

Publicidad del Citroën 2CV (1967)

Galería Fotográfica


Textos e investigación: Néstor Mauricio Delgado Lara – Redacción Revista Virtual El Carro Colombiano.
Colaboración especial: Camilo Ernesto Hernández Rincón.
Edición y Dirección General: Óscar Julián Restrepo Mantilla.

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